¿De verdad nos perjudican los alimentos ultraprocesados?

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX las sociedades occidentales estaban esperanzadas con la idea de que los humanos llegaríamos a erradicar las enfermedades. En aquellas épocas predominaban enfermedades transmisibles o infecciosas que empezaban a vencerse gracias a los avances en el campo de la microbiología y un mejor conocimiento del mundo invisible que nos rodea.

Las enfermedades no transmisibles o crónicas son afecciones de larga duración con una progresión generalmente lenta. Entre ellas destacan: las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes.

Nada más lejos de la verdad, aunque hoy en día las enfermedades infecciosas ya no constituyen un gran problema para nosotros, destacando quizás la COVID-19 como una excepción, vivimos en la época de otro tipo de males, las enfermedades no transmisibles (ENT) que causan el 71% de muertes a nivel mundial, según podemos leer en una nota de prensa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de este mes.

La OMS define este tipo de enfermedades como afecciones de larga duración con una progresión generalmente lenta. Entre ellas destacan: las enfermedades cardiovasculares como infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas, por ejemplo, la neumopatía obstructiva crónica o el asma y la diabetes.

El tabaquismo, la inactividad física, el alcohol y las dietas malsanas son los factores que más aumentan el riesgo de que una ENT acabe en una muerte prematura.

Mientras que las enfermededes infecciosas poseen un agente contagioso que las provoca, las ENT tienen un gran problema añadido, no tienen una causa identificable, sino se consideran de origen multifactoral. De hecho, podemos distinguir cuatro tipos de estos factores:

  • Fisiológicos.
  • Genéticos.
  • Conductuales.
  • Ambientales.

Donde cuatro de ellos: el tabaquismo, la inactividad física, el alcohol y las dietas malsanas constituyen los factores que más aumentan el riesgo de que una ENT acabe en un desenlace fatal prematuro.

Alimentos ultraprocesados son formulaciones a base de ingredientes derivados de alimentos y aditivos como colorantes, saborizantes, edulcorantes y emulsionantes.

Aunque existen factores de riesgo no modificables, la mayoría de ellos sí lo son, entre ellos los cuatro que acabamos de mencionar.

A nivel metabólico, la OMS destaca los siguientes cuatro causantes principales de las ENT:

  • Aumento de la tensión arterial.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Concentraciones elevadas de glucosa en sangre (hiperglucemia).
  • Concentraciones elevadas de grasas en sangre (hiperlipidemia).

Alimentos ultraprocesados son formulaciones a base de ingredientes derivados de alimentos y aditivos como colorantes, saborizantes, edulcorantes y emulsionantes. Asimismo, mantienen poco o nada del alimento intacto del que proceden. Entre ellos encontramos: bebidas azucaradas o edulcoradas, chuches, helados, chocolates, snacks, hamburguesas, carne procesada y platos congelados listos para el consumo.

Fuente imagen: https://www.pexels.com

Además, podemos reconocerlos más fácilmente si nos fijamos en sus características típicas:

  • Durabilidad (largas fechas de caducidad).
  • Baratos.
  • Listos para el consumo.
  • Hiperpalatables (combinan el dulce, salado y grasa para que a la mayoría les atraiga su sabor).
  • Empaquetados en envases atractivos.

Existe una relación directa entre el consumo de alimentos ultraprocesados y distintos problemas de salud.

Los ultraprocesados aportan muchas calorías en poco volumen, decimos que son densos desde el punto de vista energético, pero suelen ser pobres en proteína, fibra, vitaminas, minerales y otros compuestos bioactivos, además pueden contener sustancias nuevas derivadas de los procesos de fabricación, así como sustancias que provienen de los aditivos y de los envases.

De acuerdo con las conclusiones de una revisión de estudios publicada en 2020 existe una relación directa entre el consumo de alimentos ultraprocesados y distintos problemas de salud, por tanto, debemos disminuir su consumo y aumentar el de alimentos no procesados o mínimamente procesados como frutas y verduras. He aquí la lista de trastornos que mencionan los autores de la revisión:

  • mayor probabilidad de muerte por distintos trastornos
  • enfermedades cardiovasculares
  • hipertensión
  • síndrome metabólico
  • sobrepeso y obesidad
  • depresión
  • síndrome de colon irritable
  • cáncer
  • obesidad gestacional
  • asma en adolescentes
  • sibilancias
  • fragilidad

Probablemente os estaréis preguntando por qué el consumo ultraprocesados conduce a un mayor desarrollo de ENT…El principal motivo es el que ya hemos mencionado antes. Su bajo contenido en nutrientes (proteínas, vitaminas, minerales, etc.) y alto en sal, azúcares añadidos y grasas ultraprocesadas llevan a un desequilibrio nutricional del organismo, a una malnutrición en la que aunque no nos veamos desnutridos por fuera, si lo estamos por dentro. Nuestro organismo necesita distintos macro y micronutrientes para funcionar bien.

Los azúcares añadidos presentes en exceso en los alimentos ultraprocesados se relacionan, sobre todo, con sobrepeso y obesidad, mientras que el exceso de sal con la aparición de hipertensión.

Otra de las causas posibles que mencionan los autores es la aparición de sustancias carcinógenas o genotóxicas en su proceso de fabricación, sobre todo, a altas temperaturas, de los aditivos alimentarios o de los mismos envases que contienen los productos, que aunque muchas veces sean aprobados por leyes que rigen nuestra alimentación y no resulten dañinos en pequeñas cantidades, su abuso también será perjudicial para nosotros.

Los azúcares añadidos presentes en exceso se relacionan, sobre todo, con sobrepeso y obesidad, mientras que el exceso de sal con la aparición de hipertensión.

Tampoco nos podemos olvidar de cambios en nuestra microbiota que ocurren cuando consumimos este tipo de alimentos, además el consumo de alimentos ultraprocesados aumenta la proteína C reactiva (un indicador de la inflamación) y empeora el perfil lipídico de la sangre.

En un estudio publicado este año se demuestra como el consumo prolongado de alimentos procesados en ratones (imagínate los ultraprocesados…) lleva a aumentar la permeabilidad intestinal y incrementa el riesgo de la enfermedad renal crónica debido a los productos de glicación avanzada derivados de reacciones de Maillard que ocurren a altas temperaturas durante los procesos de fabricación.

Y, ¿cuántos alimentos ultraprocesados podemos comer sin que sean perjudiciales para nosotros? La respuesta es sencilla, que menos, mejor y desde luego, estos no deben aparecer en nuestra dieta diaria. El consumo de ultraprocesados debe ser ocasional, siendo además opcional, o sea, si decides no comerlos nunca, tampoco pasaría nada. No existen unas recomendaciones de consumo fijadas para la población, porque simplemente no se recomienda su consumo.

Además, las limitaciones de consumo de este tipo de alimentos deberían individualizarse, por un lado, especificando de qué alimentos se trata (por ejemplo, tomar chocolate negro con 85% de cacao no sería lo mismo que tomar donuts), y por otro, dependiendo de la situación de salud en la que se encuentre cada uno.

Según un documento que especifica las raciones y frecuencias de consumo elaborado por Universidad Isabel I se podrían contemplar, en personas sanas, las siguientes frecuencias de consumo:

  • Para embutidos y carnes procesadas (jamón dulce, jamón serrano, chorizo, mortadela, morcilla, salchichón, patés, etc.): consumo ocasional, o sea, 2-3 veces al mes
  • Para kétchup, mayonesa, salsas comerciales (2-3 cucharas soperas): consumo ocasional, o sea, 2-3 veces al mes
  • Azúcares (1 cucharada sopera de miel, mermelada, 2 cucharadas de postre de azúcar blanco o moreno: consumo moderado, no más de 2-3 veces a la semana

Bibliografía

1.Goberna Tricas Josefina. La Enfermedad a lo largo de la historia: Un punto de mira entre la biología y la simbología. Index Enferm [Internet]. 2004 [citado 2021 Abr 29] ; 13( 47 ): 49-53. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1132-12962004000300011&lng=es.

2. Organización Mundial de la Salud. Enfermedades no transmisibles. Centro de prensa [Internet] 13 abril 2021 [citado 29 abril 2021]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/noncommunicable-diseases

3. Chen X, Zhang Z, Yang H, Qiu P, Wang H, Wang F, Zhao Q, Fang J, Nie J. Consumption of ultra-processed foods and health outcomes: a systematic review of epidemiological studies. Nutr J. 2020 Aug 20;19(1):86. doi: 10.1186/s12937-020-00604-1. PMID: 32819372; PMCID: PMC7441617.

4. Snelson et al. Processed foods drive intestinal barrier permeability and microvascular diseases. Sci. Adv. 2021; 7: eabe4841

5. Documento de raciones de alimentos y frecuencias de consumo de la UI1; Grado en Nutrición Humana y Dietética. Burgos: Universidad Isabel I; 2018.

Comparte este artículo:

WhatsApp
X
LinkedIn
Threads
Telegram

Deja un comentario